domingo, 23 de agosto de 2009

DEDICATORIAS

A veces me preguntan ¿Vos qué le pondrías?

Hummm...difícil. La dedicatoria es el detalle más personal de un obsequio. Me siento como el protagonista de "el amor en los tiempos del cólera" del Gabo Márquez que escribía las cartas de amor que enamoraban a las muchachas, sólo que para otros hombres.

Se me ocurre, por el contrario, que la mejor dedicatoria es el nombre propio. Es como decir "soy yo el que te regala". Sin embargo, siempre nos parece que quedan cosas por decir. Y es ahí donde todo nos resulta insuficiente. Entonces, la sugerencia sería volcar en esa tarjeta aquello que realmente sentimos o queremos que el otro sepa.

Tal vez ayuden algunas reglas:

  • Las dedicatorias cortas siempre son más efectivas, son más fáciles de recordar cada vez que vemos el regalo.

  • Siempre suena mejor usar nuestro vocabulario habitual, de lo contrario será tan difícil su lectura como lo fue su escritura

  • Es mejor atenerse a una idea, no pretender decirlo todo en tan poco espacio

  • Intentemos no repetirnos, un "Te amo" vale tanto o más que cinco.

  • Si contamos con el recurso del humor, no lo desaprovechemos, finalmente un regalo busca también despertar la sonrisa.

Si estos pocos tips no alcanzan, van algunas dedicatorias que encontré por ahí y me parecieron bastante flexibles como para compartirlas:



  • Tal vez hoy resulte uno de tus días favoritos

  • Porque cada vez que sonreís la vida se llena de sentido

  • Para festejar tus travesuras y disfrutar contigo

  • Construyamos juntos los mejores recuerdos

Estoy segura de que podremos ir completando una lista interesante.


Nos vemos pronto


susana


http://www.conceptoregalo.com.ar/

viernes, 21 de agosto de 2009

Organizando ideas

En el año 1997 leí una nota acerca de los desayunos a domicilio. Pensé que era algo divertido, que yo podría hacer. Me tomó un tiempo decidirme y, finalmente, en 1998 comencé con Sweet & Kind. Pasé varios meses recorriendo comercios de decoración, artesanías y revistas, probando recetas y acorralando a amigos y parientes para que me dieran su opinión acerca de mis ideas. Estaba empecinada en lograr un obsequio que gustara a todos.
Con el tiempo, a medida que iba escuchando a mis clientes, fui descubriendo que ese era un objetivo imposible. Que, por ese camino, iría directo a la frustración. Así que, y eso fue lo más divertido de los años de Sweet & Kind, me dediqué a idear distintas presentaciones y obsequios. Contaban tanto la ocasión como el destinatario y el remitente. Llegué a la conclusión de que, mientras lo pudiera entregar, no tenía límite. Claro que se trataba de un negocio, por lo que el costo también pesaba.
A partir de 2003 incursioné también en el Marketing promocional, bajo la forma del "sampling" o entrega de muestras gratis, lo que los estadounidenses llaman "give something for nothing". Demás está decir que eso no es cierto.
Actualmente, me dedico a armar obsequios combinando distintos elementos. Siempre intentando acercarme a la idea del regalo perfecto, aquel que destaca la singularidad de la ocasión, el destinatario y el remitente. Cada vez que pienso un conjunto, imagino la situación de quien lo recibe. Intento dibujar en una pantalla posible, los gestos del destinatario. Como primera aproximación al tema: ¿No es eso lo que hacemos cada vez que elegimos qué regalar?